Aceite, Consejos de mantenimiento, Mecánica

QUÉ ACEITE LE PONGO A MI AUTO: 10 RECOMENDACIONES PARA TOMAR EN CUENTA

Qué aceite le pongo a mi auto

De las múltiples preguntas que nos realizan los clientes y que intentamos responder lo mejor posible, una de las más frecuentes es: “¿Qué aceite le pongo a mi auto?”.

Para realizar un asesoramiento adecuado antes de recomendar qué aceite debe usar un cliente, nos basamos en una serie de informaciones básicas, como el motor del vehículo, el kilometraje o el aceite que ya venía usando.

La elección del aceite correcto es una decisión muy importante para mantener el motor del auto en perfecto estado y optimizar su funcionamiento.

Por eso, en este artículo abordaremos todo lo necesario para que nuestros clientes puedan decidir con seguridad y confianza qué aceite ponerle a su auto.

 

Que función cumple el aceite

El aceite es un componente esencial en un auto, porque lubrica y refrigera el motor. Cumple muchas funciones, pero esas dos son las más importantes. Por un lado, lubrica todas las piezas y de este modo evita fricciones que arruinarían el motor. Por otro lado, ayuda a mantenerlo refrigerado, ante las altas temperaturas que genera la explosión del combustible en el motor.

El aceite circula desde el cárter del motor por todo el mecanismo, impulsado por la bomba de aceite. El filtro de aceite evita que partículas extrañas y nocivas ingresen en el circuito dañando sus piezas.

Como funciones adicionales, el aceite protege las piezas contra la corrosión, las limpia de los residuos que genera la combustión depositando cualquier residuo en el filtro de aceite, realiza un sellado fino de diferentes piezas como cigüeñales, pistones, cojinetes y arboles de levas, y hasta genera un efecto de reducción de ruidos.

Por todo esto resulta vital definir con certeza qué aceite le ponemos a nuestro auto.

 

¿Por qué hay que cambiar el aceite y cada cuánto conviene hacerlo?

Porque como todo elemento químico, a medida que se usa se va desgastando hasta llegar un punto que resulta mejor cambiarlo y de este modo asegurar que el motor siga funcionando en perfectas condiciones.

El aceite viejo pierde la densidad necesaria para lubricar como debería hacerlo.

A su vez, el aceite tiene una vida útil determinada por los kilómetros recorridos desde su cambio anterior.

¿Cada cuánto conviene cambiar el aceite del motor? Siempre la primera opción debe ser consultar el manual oficial del vehículo, porque puede variar dependiendo del tipo de motor y el aceite recomendado por el fabricante.

La práctica tradicional sugiere hacerlo cada 10 a 15 mil kilómetros. Los aceites sintéticos duran algo más de tiempo, mientras los semi-sintéticos y minerales requieren un cambio más frecuente.

 

Especificaciones principales

Es frecuente que los clientes se confundan ante la variedad de siglas que se encuentran en los envases de aceite, como SAE, DEXOS, API, ACEA y otras.

API (American Petroleum Institute) y ACEA (Association des Constructeurs Européens d’Automobiles) son las siglas de las entidades de Estados Unidos y Europa, que clasifican los aceites según sus mejores criterios. Si bien aportan información, no son esenciales para definir qué aceite ponerle a un vehículo.

DEXOS es una norma más moderna y estricta introducida en el año 2010 por General Motors para identificar a los aceites que puedan usarse con los motores de nueva generación. El Dexos generación 2, establecido en el año 2015, es el más exigente y recomendado para todos los nuevos motores. Muchos fabricantes de aceites han adoptado esta norma porque aplica perfectamente bien para motores de diferentes marcas.

Sin embargo, el dato que más deberíamos tomar en cuenta a la hora de definir qué aceite le pongo a mi auto es el SAE, una sigla que proviene de las palabras Society of Automotive Engineers de Estados Unidos y que establece la viscosidad de los aceites.

El SAE se identifica muy fácilmente: 5W30, 10W40 o 15W40 son índices SAE, y su elección correcta es vital.

¿Cómo interpretar esa sigla? No es tan complejo. La letra “W” proviene del término en inglés “Winter”, es decir “Invierno”, y unido con el primer número indica la fluidez que el aceite trabaja a bajas temperaturas. Dicho en otros términos, un aceite cuyo SAE comienza en 5W es más fluido y trabaja mejor a bajas temperaturas que otro que comienza en 15W.

A su vez, el número que sigue a la W indica la capacidad de lubricación del motor cuando éste funciona a altas temperaturas: cuanto más alto sea el numero, mejor es su capacidad de lubricación.

Sin embargo, esta información no debe alentarnos a tomar decisiones sobre qué aceite usar, desconociendo las sugerencias del manual del vehículo o de los expertos. Ningún aceite es mejor que otro, sino más adecuado al motor, antigüedad y kilometraje del auto.

Con anterioridad a 1995, los motores grandes y de alta combustión usaban aceites de graduaciones 15W40 para arriba, mientras que para los pequeños nuevos motores turbos, se recomienda aceites de SAE 0W20 o 0W30.

Cuáles son las graduaciones más habituales

En nuestro mercado, las graduaciones más comunes que aplican en la mayoría de los vehículos son:

0W20 y 0W30:

Son aceites sintéticos relativamente recientes recomendados por los fabricantes para la nueva generación de motores pequeños con turbo. El Chevrolet Cruze 1.4 turbo lleva el 0W20, mientras que otros vehículos el 0W30.

5w30 y 5w40:

Son aceites sintéticos que presentan pocas diferencias entre sí, y ambos son recomendados por diferentes fabricantes para los autos nuevos, de acuerdo a los requerimientos que establecen para sus respectivos motores. Por ejemplo, la mayoría de los Chevrolet usan la graduación 5W30, mientras los Volkswagen usan 5W40.

10w40:

Es un aceite semi-sintético y de uso frecuente en nuestro país. Muchos automovilistas lo usan en vehículos que ya hicieron muchos kilómetros, en general más de 100 mil.

15w40:

Es un aceite mineral, muy frecuente en los autos con cierta antigüedad. Es también frecuente en vehículos con muchos kilómetros de uso.

 

Entonces, ¿Qué aceite le pongo a mi auto?

Con la información brindada hasta ahora podemos tener algunas pistas para definir qué aceite lleva nuestro auto. Sin embargo, vamos a repasar algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de tomar esta decisión.

 

1. Manual del usuario

Este es el camino obligado y más importante para conocer qué aceite lleva nuestro auto: consultar las indicaciones del Manual del fabricante. Sobre todo si lo compramos 0 kilómetro y nunca le hicimos un cambio de aceite. En ocasiones el manual ofrece una respuesta rápida sobre qué aceite debemos usar.

Si el manual recomienda usar un aceite 0W20, 5W30 o bien 5W40, es porque el auto viene con esa graduación de fábrica y debemos continuar con la misma. Es la mejor manera de cuidar el motor.

Los nuevos motores pequeños con turbo requieren mantener la graduación original de fábrica a lo largo de tiempo. Es decir, si el aceite original es SAE 0W20 o 0W30 debemos seguir usando el mismo.

Para la generación anterior de motores, usualmente de 1.4 o 1.6 litros sin turbo, muchos expertos recomiendan pasar a un aceite semi-sintético, como el 10W40, luego de los 100 mil kilómetros de uso.

 

2. Seguir las normas, pero no necesariamente la marca

Como dijimos, es vital consultar el Manual del fabricante para conocer la norma SAE que debemos seguir.

Es frecuente que las marcas de autos realicen acuerdos con marcas de aceite, y que las recomienden en los manuales. Chevrolet recomienda Elaion de YPF en la actualidad, mientras que Volkswagen hace lo propio con Hellix de Shell y algunas marcas europeas con Total. Son todas buenas marcas.

Pero lo importante es seguir la norma SAE recomendada. Es decir, 0W20, 5W30 o 5W40. Luego, si determinadas circunstancias o preferencias personales nos llevan a elegir una marca de aceite diferente no debería preocuparnos. Podemos hacerlo con total libertad.

3. No ahorres en calidad

Este es un aspecto central: cuando decidamos qué aceite le ponemos a nuestro auto podemos variar la marca, pero nunca renunciemos a la calidad. Las calidades no son similares e influyen en el buen funcionamiento del vehículo. Cuanto mejor sea la calidad del aceite, más nos aseguramos que nuestro motor esté protegido y funcione bien por más tiempo.

4. Cada cuanto kilómetros se cambia el aceite

Una vez más, primero consultemos las indicaciones del Manual del vehículo.

La práctica habitual nos sugiere hacerlo cada 10 a 15 mil kilómetros, dependiendo de las condiciones de uso del auto.

Como dijimos, los aceites sintéticos pueden durar hasta los 14 o 15 mil kilómetros, mientras que los semi-sintéticos requieren su cambio a los 10 o 12 mil.

5. Nafta y diésel

Algunos aceites funcionan bien tanto para autos a nafta como diésel. Pero otros son recomendados sólo para uno de esos casos en particular. En la etiqueta frontal del envase de aceite suele especificarse esa recomendación, por lo cual es importante prestarle atención.

6. No mezclar aceites

Si en lugar de cambiar aceite sólo vamos a reponer el faltante, es importante no cambiar los tipos de graduaciones SAE. Si venimos usando 5W30, sigamos con la misma graduación. Los aceites funcionan de modo diferente a partir de su diferente viscosidad y la mezcla no es saludable para el motor del auto.

Si compramos un auto usado y desconocemos qué aceite usaba el anterior propietario, tal vez sea conveniente hacer un cambio de aceite completo.

Por ultimo, si nos encontramos en una emergencia, como estar en la ruta o vernos obligados a completar el aceite del motor y solo contamos con una graduación disponible, lo prioritario debe ser completar ese faltante. El motor no se va a dañar por esta circunstancia en particular, pero sí por la falta de aceite. Luego, apenas tengamos oportunidad, realicemos un cambio de aceite total para unificar nuevamente su graduación.

7. Kilometraje de auto

Es una práctica habitual en muchos automovilistas que a medida que el auto envejece cambian la graduación de su aceite. Por ejemplo, pasan de un 5W30 a un 10W40 y luego a un 15W40.

Esto es recomendable, según varios expertos, en los motores tradicionales.

Los nuevos motores pequeños con turbo requieren mantener la graduación original, porque una mayor viscosidad del aceite podría perjudicar su funcionamiento.

8. No olvidarse del filtro

Como mencionamos, el filtro de aceite retiene las partículas de desechos que circulan por el aceite, evitando que afecten a las piezas del motor. Por eso, aunque parezca obvio, es importante reemplazar el filtro junto con el cambio de aceite.

9. Lugar confiable

Si vamos a acudir a un lubricentro o a un taller mecánico, es importante que sea un lugar confiable y recomendado, que usen un filtro nuevo y de buena calidad, y un aceite que también sea nuevo.

Hay que evitar a toda costa los aceites reciclados, por más económicos que sean, porque los mismos no garantizan que cumplan la función para la cual fueron diseñados.

10. Envase original y cerrado

Es muy conveniente comprar el aceite en un lugar confiable para asegurarse que el envase esté perfectamente cerrado y con las trabas habituales de los aceites nuevos.

Al abrir el envase demos sentir que rompe la traba de seguridad correspondiente. De este modo, nos aseguraremos no ser víctimas de estafas.

Conclusiones

Luego de este análisis contamos con suficientes elementos para decidir qué aceite le ponemos a nuestro auto.

Dentro de las tareas habituales de mantenimiento del auto, el cambio de aceite y su correspondiente filtro es una de las más importantes.

Comprar un aceite de calidad y hacer los cambios en los tiempos recomendados es esencial para asegurar que estamos protegiendo el auto y asegurando su perfecto funcionamiento por muchos años.

Related Posts