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Pastillas de freno: cuándo debo cambiarlas para no correr riesgos

Pastillas de freno y disco

De las tareas de mantenimiento y reposición habitual de un auto, una de los más importantes, por los riesgos que implican en la seguridad del vehículo y sus pasajeros, es el cambio de las pastillas de freno y eventualmente de sus correspondientes discos.

Para que un auto frene correctamente hay varias partes que deben estar en perfectas condiciones. Las más importantes son las cubiertas, las pastillas de freno y sus discos.

En este artículo abordaremos el tema de las pastillas de freno, los correspondientes discos y las señales a las que debemos prestar atención para definir su cambio.

Cómo funciona el sistema de freno

Los autos se integran con diferentes sistemas, como el de refrigeración, el de encendido o el de frenos.

El sistema de frenos se compone básicamente por las pastillas y los discos de freno.

Las pastillas de freno tienen una forma determinada para cada vehículo, y están fabricadas con compuestos de diferentes materiales. Es cada vez más común que traigan un soporte metálico para su sujeción.

Al empujar el pedal de freno, las pastillas friccionan contra los discos de freno, produciendo el frenado del vehículo. Los discos de freno están fijados firmemente en el eje del auto, y por eso la presión de las pastillas de freno detiene al vehículo.

Esa fricción, producida varias veces por día, va desgastando paulatinamente las pastillas y los discos de freno, hasta que llega el momento en que deben reemplazarse.

Tipos de discos y de pastillas de freno

Los materiales con los cuales se fabrican las pastillas de freno han ido evolucionando y hoy el mercado ofrece diferentes alternativas. Las más comunes son:

Semimetálicas: Son más duras que la mayoría de las pastillas de freno, buenas para su frenado y eficientes para disipar el calor. La clave es que están fabricadas con un porcentaje alto de metal que oscila entre el 30 y el 60%, lo cual podría hacerlas más ruidosas. Generan más polvo que las fabricadas en cerámica.

Orgánicas: Están fabricadas con compuestos menos contaminantes, como carbono, kevlar, caucho y fibra de vidrio. No son muy comunes de ver en nuestro país. Si bien son más silenciosas, se desgastan más rápido, por lo cual solo aplicarían en vehículos que no requieren grandes exigencias de frenado.

En algunos casos les agregan entre un 10% a un 30% de metal para mejorar su frenado y aumentar su durabilidad, lo cual también las hace más ruidosas.

Cerámicas: Son las más comunes en nuestro país. Se realizan con una aleación de fibras cerámicas, a las cuales les agregan materiales no ferrosos para su fusión. Son silenciosas, limpias y de alta duración. Por otro lado, son un poco más caras, pero su desempeño lo justifica porque tienen una mayor capacidad de frenado.

En el caso de los discos de freno, trabajan junto a las pastillas provocando el frenado del vehículo. Su duración es mayor que las pastillas, al menos el doble de tiempo. Están fabricados en acero o alguna aleación similar.

Los tipos de discos de freno son:

Sólidos: Son los más comunes, de superficie lisa.

Ventilados: Incorporan curvas en sus dos caras, con el objetivo de permitir una mayor circulación del aire y disipar el calor.

Perforados: Cuentan con varios agujeros cuyo objetivo es similar al de los ventilados, disipar el calor.

Rayados: Vienen con rayas en la superficie que facilitan el limpiado de los restos de material producido por la fricción entre las pastillas de freno y los discos. De este modo se mantiene la eficacia del frenado y se evitan mayores ruidos.

Mixtos: combinan varios de los sistemas mencionados.

Factores que influyen en el desgaste de las pastillas de freno

Las pastillas de freno y los discos sufren un desgaste permanente que se produce en cada frenada, sin importar la intensidad de la misma. Sin embargo, la duración de las pastillas de freno se ve afectada por distintos factores adicionales:

Tipo de manejo: Un manejo más intensivo y agresivo genera un mayor degaste en las piezas.

Peso del vehículo: A mayor peso, mayor es la exigencia para el sistema de frenos.

Tipo de pastillas de freno: Como mencionamos antes, hay pastillas de freno de mayor y de menor duración.

Entorno y geografía: Los caminos de ripio, en subida o bajada, o con mucho polvo en el ambiente, también incrementan el desgaste.

Alertas para prestar atención

Sabemos que tener el sistema de frenos funcionando correctamente nos incrementa la seguridad del vehículo y los pasajeros. ¿Cómo nos damos cuenta de que es el momento de cambiar las pastillas de freno? Hay varias maneras:

Sensores: Los autos modernos y los de alta gama vienen con sensores que nos avisan cuando debemos cambiar las pastillas.

Desgaste: Si es inferior a 2 mm, es hora de cambiarla. Generalmente un mecánico lo identifica.

VTV: Los técnicos a cargo de la Verificación Vehicular identifican el nivel de desgaste y nos informan el estado de las pastillas.

Pedal: Si el pedal de freno está más duro que de costumbre, podría ser una señal de que las pastillas de freno requieren atención. Lo mismo si es necesario pisar más fuerte para que frene igual o si aparecen vibraciones fuera de lo común.

Chillidos: Si al frenar oímos los chillidos molestos, podría ser una señal de desgaste de la pastilla.

Distancia de frenado: Si a la misma velocidad se produce una distancia de frenado cada vez mayor, es un indicador del deterioro de las pastillas de freno.

Ante cualquiera de estas señales es importante consultar al mecánico y proceder a cambiar las pastillas de freno de inmediato.

Entonces, cuando debo cambiarlas

La opinión de los expertos varía mucho, dependiendo de la calidad de las pastillas, el tipo de manejo, la superficie y otros factores.

Todo esto genera que no haya una opinión única o general. Algunos recomiendan su cambio a los 10 mil km y otros a los 50 mil. La mayoría sitúa en los 25 mil km el momento ideal para que el mecánico revise el estado de las pastillas de freno y decida si es necesario cambiarlas.

Pero como vimos antes, hay un montón de señales que podemos tomar en cuenta.

Lo mejor y más confiable es prestarle atención a esas señales, y concurrir al mecánico de confianza tan pronto las identifiquemos. Una vez que las revise, tendremos el diagnóstico correcto.

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